Redactá un documento, envialo a firmar con un click, y recibí el documento firmado con un paquete probatorio completo. Todo desde Alt0 Legal.
Firmar un documento debería ser el paso más simple del proceso legal. Pero para muchos abogados, es todo lo contrario: generar el escrito, descargarlo, enviarlo por mail, esperar que el cliente lo imprima, lo firme, lo escanee y lo reenvíe. O coordinar herramientas externas de firma electrónica que funcionan desconectadas del expediente.
Ese ida y vuelta consume tiempo, genera versiones duplicadas y deja un rastro probatorio débil. Cuando un documento firmado electrónicamente se impugna en juicio, lo que importa no es solo la firma en sí, sino la evidencia que la respalda: quién firmó, desde dónde, cuándo, cómo se verificó su identidad y que el documento no fue alterado después.
Con la firma electrónica integrada en Alt0 Legal, el documento se genera, se envía a firmar y se almacena con toda la evidencia necesaria, sin salir de la plataforma.
Desde la redacción hasta la firma completada, todo ocurre dentro de la plataforma.
Generá el contrato, acuerdo o escrito directamente en la plataforma. Iuri redacta el borrador y vos lo ajustás hasta que quede listo.
Con un click, indicás los firmantes (nombre, email, rol) y el documento se envía. Cada firmante recibe un email con verificación del acceso al correo electrónico mediante código OTP.
Cuando todos firman, recibís el PDF firmado, el certificado de evidencia y el registro de auditoría. Todo queda vinculado al caso.
Cada firma genera automáticamente un Certificado de Evidencia con información técnica relevante para acreditar la autenticidad del proceso de firma.
La firma electrónica en Argentina es válida para contratos privados, pero a diferencia de la firma digital calificada, la carga probatoria recae en quien la invoca. Esto significa que si un firmante impugna el documento, el abogado necesita demostrar que la firma es auténtica.
Por eso, Alt0 Legal genera automáticamente un Certificado de Evidencia que recopila todo lo necesario para sostener la validez del acto:
Nombre, email, DNI/CUIT, verificación OTP por correo electrónico
Dirección IP, geolocalización aproximada derivada de la dirección IP y dispositivo utilizado para firmar
Hashes SHA-256 antes y después de la firma que prueban que el documento no fue alterado
Cronología detallada: envío, apertura, verificación OTP, visualización y firma
La firma electrónica no depende únicamente de una imagen de firma o de un click en "aceptar". Su valor probatorio surge del conjunto de evidencias técnicas que permiten reconstruir el proceso de firma: quién recibió la solicitud, cuándo accedió al documento, desde qué dirección IP, qué versión del documento fue firmada y qué mecanismos de verificación se aplicaron durante el proceso.
Tu cliente recibe el documento en su email, verifica su identidad con un código OTP y firma desde cualquier dispositivo. Sin impresoras, sin escaneos, sin idas y vueltas.
No necesitás armar el paquete probatorio después. Se genera automáticamente con cada firma: identidad verificada, hashes de integridad, geolocalización, cronología y registro de auditoría.
El documento firmado, el certificado de evidencia y el registro de auditoría quedan vinculados al caso automáticamente. Sin archivos sueltos ni carpetas dispersas.
Contratos bilaterales, acuerdos multipartes, conformidades: indicás los firmantes con su nombre, email y rol, y cada uno recibe su solicitud de firma de forma independiente.
Redactá, enviá a firmar y respaldá. Todo en un solo lugar.
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